Esta técnica de trabajo con el cobre es realizada por artesanos del pueblo gitano o Rom; un grupo étnico minoritario en Colombia, que goza de especial protección para que su vida y sus costumbres se mantengan a lo largo de los años. Durante mucho tiempo, los gitanos han trabajado estos metales usando el fuego, el martillo, ungüentos domésticos y, ocasionalmente, un cortador y un taladro para elaborar hermosas piezas artesanales y funcionales.

El pueblo rom se encuentra disperso en todo el territorio nacional, en la actualidad hay unos 5000, pero inicialmente se establecieron en los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, Tolima, Boyacá y Santander, debido a que allí se centraba la agroindustria panelera a comienzos del siglo XX y los utensilios de cobre eran muy apreciados.

La técnica para el trabajo con el cobre que realizan los artesanos suele ser el martillado. Para asegurar que el proceso de elaboración manual de las piezas sea eficiente es importante que el cobre sea puro, lo que evita que se rompa en las diferentes etapas. La elaboración de las piezas inicia con el diseño de círculos en las láminas de cobre. El martillado manual se realiza sobre las láminas dispuestas sobre una base de madera o tronco y con golpes suaves en el centro de la pieza comienza a dársele forma. Luego la pieza se funde usando un soplete manual lo que permite moldear el metal según el diseño planeado. Usando martillos de diferentes tamaños se va definiendo la pieza y luego se le da un acabado en los bordes.